GRACIAS JAIME

Desde hace algo más de un mes tengo un pequeño agujero en mi corazón que es el que me incita a escribir estas palabras desde el máximo respeto a toda la increíble familia Hernández Bueno y a Mónica, a la que no he tenido el gusto de tratar pero sé que el amor demostrado ha sido infinito y a la que admiro por toda su entereza.

Te aviso que esta historia puede ponerte los pelos de punta, incluso llegar a sacar de tus ojos alguna lágrima como la que yo mismo estoy sacando en el momento de escribirla, pero es que sé que Jaime, desde el lugar donde esté, es el que la ha hecho posible dejándonos un mensaje para decirnos desde allí que nos sigue viendo y cuidando.

JAIME HERNÁNDEZ BUENO ABOY

Jaime Hernández Bueno Aboy se nos fue con tan solo 37 años y después de una rara enfermedad con la que estuvo luchando dos largos meses de su vida el 1 de Febrero de 2022. Chico sano, deportista, amigo de sus amigos, trabajador incansable y profesional inmobiliario ”de teta”, oficio que había ”mamado” de su abuelo y, después de su padre (no olvido las palabras de su padre Jaime: ”el despacho lo heredará Jaime” Recordarlas hace que las lágrimas salgan aún con más frecuencia de mis ojos)

Mi cariño, admiración y respeto por la familia viene a través de la amistad que mantienen desde hace años mis suegros con Jaime y Chus (padres de Jaime). Mi mujer, Celia, ha compartido con Jaime (hijo) y su hermana Berta, parte de su infancia en comilonas y viajes de amigos y siempre ha mantenido un cariño muy especial por toda la familia, más si cabe con quien ha tenido un contacto mucho más directo, Berta. Yo he sido invitado en un par de ocasiones a la casa de la familia de verano y he compartido con ellos momentos muy agradables. He sentido de cerca el cariño de Berta y mucho cariño de la familia en general hacia mis suegros y mi mujer, extendiéndose a mis hijas. Jo, Chus, ¿tu sabes cuánto te quiere Adriana?

EN COMÚN: AMAR LA MISMA PROFESIÓN

Nos dedicábamos al mismo oficio. Ellos mucho antes que nosotros (Hernández Bueno es una inmobiliaria con 52 años de historia). Debido al respeto y cariño, cuando nosotros decidimos abrir la nuestra, en un lugar cercano donde tienen la suya, hablamos con ellos para comunicarles la noticia y, en todo momento fuimos apoyados. Si es cierto que nunca habíamos mezclado en nuestras conversaciones nada relativo al negocio (más allá del tipo ”qué tal os va” o similar) Hernández Bueno es una inmobiliaria muy asentada en Salamanca y desde nuestro pequeño rincón siempre les hemos respetado e incluso recomendado cuando alguien tenía una necesidad que nosotros no podíamos cumplir.

Nunca. Hasta ese día. Me encantaría recordar el día exacto pero no lo sé. Estoy seguro que por las fechas, pocos días antes del ingreso de Jaime en el hospital del que nunca más salió. Nos encontramos en la Plaza de la Fuente y comenzamos a tener una charla muy agradable en la que nos tendimos la mano. Hablamos de la admiración mutua, de nuestras formas muy similares en muchos aspectos de hacer las cosas y nos prometimos vernos mucho más frecuentemente y comenzar una colaboración que podía ser muy fructífera para las dos empresas

Era tarde. Mirábamos los relojes pero estábamos tan a gusto y con una conexión tan bonita que no nos apetecía irnos más allá de las obligaciones que teníamos familiares cada uno de nosotros. Fue la charla más larga sin duda que había tenido con Jaime. Estaba claro que los dos teníamos conexión, pero que nunca habíamos dado el paso para iniciar una charla de ese tipo. Fue la primera. Y la última.

EL CARIÑO HACIA UNA FAMILIA

Su padre, Jaime, desde la entereza de un padre destrozado por las noticias de una “enfermedad rara” de su hijo, tomó las riendas de líder como otras cuantas veces había hecho en su vida. La verdad que durante esos dos meses he pensado muchísimo en él. Nos mantenía informados constantemente a través de alguna lista de difusión en WhatsApp de los acontecimientos de la enfermedad. De las buenas y de las no tan buenas noticias de la lucha de su hijo en el hospital. Hasta el fatídico 1 de Febrero en la que, con una fuerza que todavía no logro comprender, nos envió la imagen que es la portada de este post y que comparto con todo el cariño del mundo. Nada más. Nada menos.

Resuenan en mi cabeza las palabras que en el abrazo de agradecimiento me dijo en el tanatorio ”cuidad de Berta”. Sé que Berta no necesita cuidados, pero Jaime, te prometo que en todo lo que esté en mi mano, la cuidaré y estaré siempre que lo necesite.

Ese tanatorio estaba abarrotado. El cariño de la gente hacia la familia es indudable. Desde la perspectiva del mes que ha pasado, quiero transmitirles el mensaje de que estoy seguro de que todas las personas que allí estábamos y muchas más, estamos con ellos. Sin duda.

JAIME SIGUE ENTRE NOSOTROS

Y Jaime está entre nosotros. Y ha hecho que esto ocurra y es imposible que sea casualidad.

Yo acababa de vender un piso en el Teso de la Feria por el que algunos clientes se habían interesado pero llegaron tarde. El vendedor me había dado el teléfono de su tío porque tenía uno en venta allí también. Lo llamé y en un acto de buen hacer, sus palabras fueron: ”Lo está trabajando la inmobiliaria Benayas y quiero que lo siga haciendo porque no merecen que ahora lo venda otro. Si quieres, hablad entre vosotros y poneros de acuerdo”. Me parece fenomenal. Me parece un respeto hacia el trabajo realizado por unos profesionales. Él lo quería respetar y yo, por supuesto, también. Ellos han invertido su tiempo y dinero en las gestiones de una propiedad y merecen ser recompensados por ello. Un aplauso para Fernando. Ojalá todos los vendedores actuaran de la misma forma y reconocieran el trabajo realizado.

Hacía un par de días solamente desde que Jaime había fallecido. Llamé al propietario de la inmobiliaria, Manel. Nunca habíamos hablado. Nunca. Yo tenía referencias de él y siempre he sabido de la profesionalidad de su trabajo (y, por supuesto, la de su equipo). Lleva bastantes años en el sector pero por la circunstancia que fuera nuestros caminos nunca se habían cruzado. Tengo que reconocer que cuando marqué su número lo hice con miedo a ser rechazado (esa sensación de hacernos pequeños a veces ante gente a la que admiras y reconoces) Su respuesta: ”Manu, tengo buenas referencias de ti gracias a mi amigo Jaime”. Pelos de punta.

Conversación más que amable. Amigable. Compartiendo conversaciones de Jaime y encantados de que este momento se haya producido (estoy seguro de que por ambas partes) Mano tendida a la completa colaboración inmobiliaria y con promesas de muchos cafés pendientes. Por lo bien que nos sentíamos ambos y porque sin casi nosotros saberlo, Jaime, el que ya no estaba entre nosotros al menos físicamente, había conseguido que las referencias entre ambos fueran buenas y que teníamos que conocernos.

Profesionalmente, transparencia mutua admirable. Desde el principio honorarios pactados claros y total confianza. Personalmente, seguros de que Jaime había conseguido fraguar una relación bonita entre ambos sin que nos conociéramos.

A la semana de su fallecimiento, misa de recordatorio. Tenía un mensaje de mi compradora para cuadrar la hora de visita. Allí nos encontramos Manel y yo físicamente y fijamos la hora. Otra vez, Jaime había querido que así fuera.

Lo demás… visita, oferta, contraoferta, oferta aceptada, contrato… Y todavía queda por escribir el fin, que estoy seguro, porque Jaime está moviendo los hilos, va a llegar a buen puerto.

Al mes de irse, Jaime nos deja claro que sigue. Sigue porque está haciendo que las relaciones continúen entre las personas que él consideraba que deben continuar o, como en nuestro caso, comenzar. Sigue porque en cada conversación ha hecho que siguiera presente. Sigue porque es imposible que no siga, porque está en nuestra cabeza. No es la pena por irse tan joven. Es la fuerza que solo tienen algunas personas que hacen que aunque les conozcas durante poco tiempo han dejado algo dentro de ti.

El cierre de esta operación no es dinero. Es relación. Presente. Futura. Jaime lo ha querido así y así lo va a tener. Seguro. Estoy seguro de hecho que no va a ser la única relación que va a forjar entre las personas que de alguna forma hemos tenido el placer de conocerlo.

Y no. Esta relación no será el único legado. Jaime sigue entre nosotros haciendo que todo lo que ha tocado siga su camino.

LA VIDA SIN JAIME

Las circunstancias desgraciadas han querido que no sea él el heredero del despacho de su padre. Pero sin duda, él se ha preocupado de formar a su precursora y con un mentor como él y la sangre Hernández Bueno en sus venas, Berta es una gran profesional que seguirá el camino que con tan buen hacer ha llevado su familia. Y que nunca dude de que su hermano, su único hermano, sigue con ella acompañándola.

Al igual que sus padres. Jaime y Chus. Jaime sigue con vosotros, en otro lugar. Sin duda os acompañará en el camino. Y aunque la vida sin él no será como antes. También tu, Mónica. Que sepáis que lo que más desea desde el lugar donde esté es que sigáis unidos y que recuperéis pronto, en la medida de lo posible con su ausencia, la felicidad que habéis perdido.

Y tu, que te has molestado en seguir estas líneas hasta aquí. Disfruta. La vida es algo maravilloso pero nos es prestada. Ni tu, ni yo, ni nadie sabemos hasta cuando podemos disfrutarla. Uno de los legados de Jaime es este mensaje. Vive. Ayuda. Deja de buscar la felicidad que es posible nunca encuentres plenamente. Aprovecha cada momento de tu vida y de las personas que tienes a tu alrededor. El mañana puede que nunca sea.

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8 comentarios en «GRACIAS JAIME»

  1. GRACIAS con mayúsculas! Eres una persona maravillosa Manu, siempre lo he dicho, pero lo demuestras cada día más y más! No tengo palabras… me dejas totalmente emocionada!
    GRACIAS AMIGO Y COMPAÑERO.

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  2. Que palabras más emotivas Manu!! Cada vez que las leo me entran más escalofríos… el recuerdo de Jaime estará siempre presente y cada vez que te vea o hablé contigo me va a recordar a él!! Estoy seguro de que Berta seguirá el buen camino de su familia en esta profesión y su hermano estará muy orgulloso de ella allá donde esté!! Un abrazo muy grande para toda la familia!!

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    • Manel!! Muchísimas gracias! Yo también estoy seguro de que está con nosotros y de que Berta conservará el buen hacer de su familia!
      A mi me pasará lo mismo contigo. Tenía que escribirlo porque no puede ser casualidad lo nuestro y estoy seguro que es Jaime quien lo ha hecho posible. Un fuerte abrazo!

      Responder

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